SECCIÓN NACIONAL

miércoles, 7 de enero de 2009

Ley de semana corrida, otra ley que no sirve a los trabajadores


Celso Calfullan, Socialismo Revolucionario, CIT Chile.
7 de enero del 2009.


.
En teoría la ley de semana corrida empieza a aplicarse el 21 de enero de 2009, pero la realidad será muy distinta, dado que el gobierno y los empresarios ya se han puesto de acuerdo para hacerla inaplicable.

El gobierno concertacionista esta viendo la forma para dictar una norma que "limite" los efectos de la semana corrida y evitar que los empresarios vean tocados sus intereses, vía aumento de los costos salariales ¿A donde queda el tema de la equidad y el combate a la desigual distribución de la riqueza en este país?

Esta es la decisión que ha tomado el gobierno después de comprobar que era inviable aprobar una modificación de la ley en el parlamento, especialmente en un año en que tendremos elecciones parlamentarias y presidenciales, los diputados no quieren pagar los costos políticos que eso tendría.

La aplicación de normas administrativas por parte del gobierno busca que la ley no se cumpla, según ellos es para que los "trabajadores no sean perjudicados", los trabajadores deberíamos decirles "no nos defienda tanto compadre".


Hecha la ley, hecha la trampa.
Están pensando en dictar una norma general a cargo de la Dirección del Trabajo, que limite el derecho de la semana corrida o poner el máximo de obstáculos posibles, como por ejemplo exigir dictámenes caso a caso, cuando haya disputas entre trabajadores y empresarios, entre mas engorroso el tramite para su aplicación, menos posibilidades de que la ley se haga efectiva, como dice el dicho "hecha la ley, hecha la trampa".

Los empresarios son los que le están exigiendo a la presidenta Bachelet, que dicte una norma administrativa de carácter general que haga inaplicable esta ley y que no pase de ser "letra muerta", que a lo más le sirva al gobierno para usarla en los discursos, para demostrar lo "progresista" que es y como defiende a los trabajadores, algo que por supuesto no puede estar mas lejos de la realidad.


Seguimos coleccionando leyes que no sirven a los trabajadores.
La ley de semana corrida se viene ha sumar a la ley sobre la subcontratación, que ni siquiera las empresas del Estado han respetado.
Todo esto nos viene ha demostrar una vez más, lo poco o nada que la Concertación y Bachelet respetan los derechos laborales de millones de trabajadores chilenos.


El único camino que nos queda es luchar.
Seguir esperando que el gobierno cumpla con sus promesas, como mínimo es pecar de ingenuidad o derechamente de estupidez.

El problema de la semana corrida, como el de la subcontratación, son problemas que afectan a todos los trabajadores de las diferentes ramas de la economía, por esto las luchas aisladas que da cada sector inevitablemente resultan estériles, dado que el gobierno puede ir desactivando con mucha facilidad cada una de ellas.


Necesitamos organizar una huelga general.

Hoy es mas necesario que nunca que el conjunto de los trabajadores llamemos a una gran huelga general para defendernos de los ataques de los empresarios y el gobierno, pero llamar a una huelga general y no hacer nada concreto para prepararla y organizarla tampoco sirve de mucho.
Lamentablemente los trabajadores chilenos tenemos un problema que es grave y tiene que ver con la falta de direcciones sindicales, especialmente en la CUT, que realmente estén comprometidos con los trabajadores y que estén dispuestos a defender los intereses del conjunto de la clase trabajadora.

Pero a pesar de las direcciones sindicales, que no están a la altura de las circunstancias, los trabajadores igual no tenemos mas camino que luchar, si no queremos que los empresarios y el gobierno nos condenen a vivir en condiciones aun peores que las que ya tenemos.
Dada la actual situación, la tarea de preparación y organización de una huelga general, la debemos asumir todos los trabajadores, junto con nuestros sindicatos de base.

0 comentarios:

Publicar un comentario

Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]



<< Página principal