SECCIÓN NACIONAL

miércoles, 29 de octubre de 2008

Chile: La muerte de Ricardo Claro y la tergiversación de la historia


Celso Calfullan, Socialismo Revolucionario

29 de octubre de 2008.



Es interesante ver como personajes que han sido nefastos para importantes sectores de la población cuando mueren se los quiere convertir en una especie de santos, dignos de veneración, lo vimos en el caso de José Bernales y hoy lo estamos viendo con la muerte del empresario Ricardo Claro.


Los políticos de la Concertación, de la derecha y los empresarios, hablan de lo "buena persona que era", algunos pinochetistas llegan aun mas lejos y declaran que " es un hombre al cual el país le debe mucho, los trabajadores chilenos le deben mucho. Un gran empresario, un hombre que velaba por la justicia" afirma Carlos Bombal, un boy de la dictadura de Pinochet y luego senador de la UDI en la "democracia" actual.


Hay que ser extremadamente cara dura para atreverse a decir que los trabajadores chilenos le deben mucho a empresarios como Ricardo Claro, que han hecho sus fortunas en base a la explotación de miles de trabajadores y que los han condenado a ellos y sus familias a vivir en condiciones miserables, es precisamente al revés son los empresarios los que le deben mucho a los trabajadores, por todo el trabajo que les han expropiado.

Como todos los empresarios, Ricardo Claro creo mucha miseria para los trabajadores y sus familias y una enorme riqueza para su fortuna personal.


Ricardo Claro y su apoyo a la Dictadura de Pinochet.

Ricardo Claro fue uno de los principales promotores y luego soportes de la dictadura, este "santo" se integró al régimen dictatorial, el día 12 de septiembre de 1973. Este y otros empresarios son responsables políticos y cómplices (autores intelectuales) del asesinato y desaparecimiento de miles de trabajadores chilenos.

No podemos olvidarnos que los barcos de la Compañía Sudamericana de Vapores fueron utilizados para hacer desaparecer los cuerpos de trabajadores asesinados por la dictadura, de esos mismos trabajadores que según Bombal le deben mucho a Ricardo Claro.


Probablemente todas estas funciones las cumplió en su carácter de "hombre de fe, gran católico y hombre de iglesia" Por supuesto debemos suponer que se ira directo al cielo a juntarse con su compadre Augusto Pinochet, como buenos cristianos ambos.


Si todo el show que se ha montado con la muerte de Ricardo Claro no es tergiversar la historia ¿Entonces que podría serlo? Lamentablemente la historia no la escriben los trabajadores, sino que los lacayos de los empresarios.

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